La puerta del Arco Iris

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WANGARI MAATHAI, LA MUJER ÁRBOL Y PREMIO NOBEL DE LA PAZ A LA QUE LE GUSTABA PENSAR QUE EL CIELO ERA VERDE. MENSAJE DE WANGARI MAATHAI PARA LA FAMILIA ARCO IRIS

Wangari Maathai, fundadora del «Movimiento Cinturón Verde» Kenia, 1 de abril de 1940, 25 septiembre del 2011. Premio Nobel de la Paz en 2004.

 

Querida Familia, está siendo para mí conmovedor y profundamente emocionante presentaros hoy a esta bellísima mujer africana, defensora a ultranza de la vida, creadora del Movimiento Cinturón Verde que se ha extendido por todo el mundo. Ella demuestra que la determinación del Femenino Sagrado, defensor a ultranza de la Vida, porque la valora, no conoce límites ni fronteras.

Gracias Wangari por habernos dejado tu bellísima e inspiradora estela, ahora no podemos decir ‘no se puede’ solo en todo caso ‘no puedo, porque no quiero’.

 

¡Vida la bella Vida Materna que vuelve con plena presencia a nuestra amada Madre Tierra!

 

EL EJEMPLO DE VIDA DE WANGARI MAATHAI

La Premio Nobel de la Paz, Wangari Maathai, nos ha enseñado que el cambio es posible, si hay persistencia. La primera mujer africana en doctorarse, feminista, defensora de la paz y fundadora del Movimiento Cinturón Verde. Su muerte no nos deja indiferentes, hacemos un repaso a su historia:

En los tiempos que corren es necesario recordar a personas como la Premio Nobel de la Paz, Wangari Maathai, que falleció el 25 de septiembre de 2011, tras su última lucha, contra un largo cáncer de huesos.

“Toda persona que haya logrado algo ha sido derribada varias veces. Pero todas ellas se ha levantado y ha continuado, y eso es lo que siempre he tratado de hacer.” Preciosas palabras de la activista recogidas en el web del movimiento Cinturon Verde, del que fue fundadora. Y es que Wangari Maathai nunca desistió en su intento:

 

La primera revolución, la educación

 

Wangari Maathai consiguió escolarizarse en una década, la de 1940, en que muy pocas niñas kenyanas iban a la escuela. Con 20 años consiguió una beca para terminar sus estudios universitarios en Estados Unidos y después en Alemania. En 1966 regresó a su país, ya independizado, pero con muchos retos por afrontar en el ámbito social. Poco después se unió a la Escuela de Medicina Veterinaria de la Universidad de Nairobi. En 1971 se doctoró, la primera mujer en África oriental y central, y se convirtió también en la primera mujer en presidir un departamento en la universidad y en ser nombrada profesora.

Siete árboles en un jardín

 

Otra revolución, de color verde, empezó con un empeño suyo, el de plantar árboles en su jardín, y con ellos las semillas del Movimiento Cinturón Verde, que se estableció oficialmente en 1977. El Green Belt Moviment- GBM ha movilizado a cientos de miles de mujeres y hombres a plantar más de 47 millones de árboles, la rehabilitación de entornos degradados y la mejora de la calidad de vida de las personas en situación de pobreza. El GBM hoy es uno de los programas de protección ambiental más potentes de África. Todo ello hizo que Maathai se ganara el apelativo afectuoso de Mujer Árbol, Tree Woman.

Mujeres y hombres son iguales

 

Pero la científica y humanista también buscó la manera de situar a las mujeres africanas en igualdad de condiciones que los hombres y luchó por la democratización de los derechos humanos. Precisamente uno de los objetivos del Movimiento Cinturón Verde fue el de mejorar la calidad de vida de las mujeres que reforestaban bosques y “vidas”, empoderándose y recuperando así la esencia de los valores vinculados a la tierra, la comunidad y la cultura.

 

Una lucha, el de la dignidad de la mujer, que vivió en carne propia. Madre de tres hijos, en 1980 se divorció de su marido, un antiguo parlamentario, que se separó de ella con el argumento de que “era demasiado educada, con demasiado carácter y demasiado éxito para poder controlarla”.

No hay paz sin desarrollo sostenible

 

El reconocimiento internacional le llegó en 2004 cuando el Comité Noruego del Premio Nobel de la Paz retó al mundo al otorgarle el Premio Nobel, ampliando así el significado de paz al de desarrollo sostenible, a una buena administración de la tierra y a la existencia de espacios democráticos. Hoy es éste un término totalmente aceptado por la comunidad, precisamente la semana pasada celebramos el Día Internacional por l.... Al anunciar el premio, el jurado del Nobel dijo que la profesora Maathai “se encuentra al frente de la lucha para promover el desarrollo social, económico y cultural ecológicamente viable en Kenia y en África” y elogió el “enfoque integral” de su trabajo.

De los árboles a la incidencia política

 

Además de su enemistad con la dictadura de Kenya, con diferentes gobiernos y de sus constantes visitas a la cárcel, en 1997 Maathai intentó entrar en la política keniana al presentarse a la presidencia del país, aspiración que se frustró cuando su partido retiró su candidatura días antes de las elecciones. En 2003 ocupó el cargo de viceministra de Medio Ambiente en Kenia, dónde aplicó a escala política sus teorías de desarrollo sostenible y trabajo comunitario, pero también desarrolló programas de promoción de la educación y la salud.

 

En los últimos años la profesora Maathai desempeñó un papel cada vez más importante en los esfuerzos globales para abordar el cambio climático y, concretamente, la defensa de la protección de los bosques nativos y la inclusión de la sociedad civil en las decisiones políticas, por ello, a partir de 2005 participó reiteradamente en grupos de trabajo y organismos internacionales. Además, intensificó su lucha, poniendo en entredicho el papel de las grandes fábricas y transnacionales que deterioran el ambiente y sólo buscan beneficios.

Legado bibliográfico

La profesora Maathai documentó su vida, el trabajo que ha llevado a cabo, y sus ideas en cuatro libros: The Green Belt Movement: Sharing the Approach and the Experience (2003), Unbowed (2006), The challenge for Africa ( 2008) y Replenishing the Earth: Spiritual Values for Healing Ourselves and the World (2010).

 

Por todo ello, y mucho más que queda por explicar aquí, le damos las gracias y le mandamos un fuerte abrazo.

 

Wangari Maathai y el Movimiento Cinturón Verde

 

Cuando Wangari Maathai se convirtió en la primera mujer africana en recibir el Premio Nobel de la Paz en 2004, también se transformó en la primera persona ganadora del Nobel en relacionar el mantenimiento de la paz y la conservación del ambiente. "De hecho -dice Maathai-, el estado del ambiente de cualquier país es un reflejo de la clase de gobierno que tiene, y sin una buena gobernanza no puede haber paz".

 

Fragmentos de "Echando raíces: la visión de Wangari Maathai" revelan los inicios del Movimiento Cinturón Verde y el punto de quiebre del paisaje político keniano.

 

La fundadora del Movimiento Cinturón Verde Wangari Maathai obtuvo reconocimiento internacional cuando movilizó a las mujeres de Kenia para que plantaran árboles, derribó al dictador corrupto del país y se convirtió en la primera mujer africana en ganar el Premio Nobel de la Paz

El Movimiento Cinturón Verde alentó a las mujeres a formar grupos y armar viveros de árboles. Las mujeres ganaron experiencia no solo en el cuidado ambiental, sino también en organizarse por una causa en común.

La inquebrantable determinación de Wangari Maathai inspiró a una generación de kenianos a unirse a la causa ambiental y a expresarse en contra de los políticos corruptos.

 

"Mujer árbol" - Wangari Maathai

 

Su carácter siempre tenaz para salir adelante en los momentos más difíciles, así como el inmenso amor por su tierra y la naturaleza la convirtieron en una mujer excepcional. Les presentamos la vida de Wangari Maathai, conocida cariñosamente como "La Mujer Árbol".

 

http://www.youtube.com/watch?v=IcLdbQPpZec

 

En memoria de Wangari Maathai

 

La noticia de la muerte de Wangari Maathai el 25 de septiembre de 2011. En este reportaje de LA 2 NOTICIAS, se recoge información muy interesante sobre esta activista y profesora keniana.

http://www.youtube.com/watch?feature=endscreen&v=gqHsgdhNfkM&am...

 

 

MENSAJE DE WANGARI MAATHAI PARA LA FAMILIA ARCO IRIS

 

Querida Familia, confieso que mientras preparaba este post para publicarlo, he llorado varias veces, plena de emoción, al ver lo que la determinación femenina puede llegar a hacer, ¡hasta llegar a ser galardonada con el Premio Nobel de la Paz!

 

Tengo delante de mí a esta bella mujer africana, está serena, con las manos unidas en su regazo, mirándome maternalmente, con una bella sonrisa sedante…y yo no puedo dejar de llorar, no sé por qué, o quizás si lo sé…

 

Rowina Wamáni: Querida Wangari, me encanta tu nombre, tu estar, tu determinación, tu ejemplo de vida, tu enorme belleza femenina, tan maternal.

 

Hace tiempo que tenía ganas de hablar de ti a la Familia, hoy, por esas ‘casualidades’ de la vida, buscando una foto para ilustrar otro post, me he encontrado contigo, a la que llamaban ‘Mujer Árbol’. Yo también me considero Mujer Árbol, aunque no he plantado tantos árboles como tú has hecho, nuestros queridos hermanos sin los cuales no podemos vivir.

 

No sé por qué estás aquí, quizás te he llamado en mi corazón. Me alegra tu presencia, te siento tan en paz…será porque hiciste lo que tu corazón te pidió que hicieras, enfrentando de cara a la malicia…y al final, fuiste reconocida en el mundo blanco y se te concedió el Premio Nobel de la Paz en el 2004, ¡eso es justicia materna, ahí comprobaste que el cielo era verde, como sentías que era!

 

Adelante, querida hermana, en el nombre de la Familia Arco Iris, te doy la bienvenida.

 

Wangari: Sé por qué estás emocionada, tu causa es similar a la mía y aunque no pretendas conseguir el Premio Nobel de la Paz –yo jamás lo pretendí tampoco-, te lo mereces con creces, por lo que estás haciendo.

 

Yo pensaba y sentía que el cielo era verde, pero no lo podía comprobar, tú si lo haces, porque tienes ese poder de visión del cielo, sabes que sin el verde, nuestra vida habría perdido todo color, sabor y belleza. El verde nos seda, es el color de la vida, es la nota de alegría y de frescor de la naturaleza, que nos ordena siempre que estamos rodeados de ella.

 

Vives rodeada de una frondosa naturaleza porque así lo solicitaste en tu corazón. Querida mía, los árboles son MUY PODEROSOS, ahora, que desde aquí puedo ver muchas más cosas de las que antes veía, te puedo decir que los árboles están sosteniendo a los humanos mucho más que los que ellos creen y piensan. No solo son proveedores de recursos para facilitar la vida humana, sino que contienen la memoria de la vida natural, para que los humanos no olviden de donde proceden.

 

Mi pequeña, sigue adelante, con la misma fe y determinación con que haces todo en la vida. El cielo materno te observa, preserva y sostiene. Yo, que estoy en él, lo sé muy bien. Estás protegida y tu labor será recompensada con creces, con la vida bella, buena y verdadera que deseas y mereces, esa vida donde tu exterior te refleje cabalmente tu bello interior.

 

Ahora me quiero dirigir a la bella Familia de corazón hermoso comunitario que has conformado, a pesar de la distancia física que hay entre todos sus miembros.

 

Querida Familia, abracen a la Vida, abracen a cada árbol con el que se encuentren, planten vida, porque vida son ustedes, plantando vida cuidarán de su propio vida, siendo como el árbol, con los pies bien plantados en la fértil tierra y los brazos abiertos a las bendiciones del cielo materno.

 

Un momento sagrado se acerca para todos ustedes, todos los días son sagrados para la vida, pero hay un día en especial, donde lo materno estará muy presente en sus vidas para quien decida sentirlo, ese día está muy cerca. Abracen a su materno corazón, sean maternos en todo lo que hagan, maternicen la vida, llénenla de ternura, de amor, de compromiso, de defensa de la naturaleza, porque ella es la que les sostiene en verdad vivos y plenos de salud y alegría.

 

Ahora me voy, pero me quedo en sus corazones, llámenme en ellos siempre que así lo deseen, como hoy ha hecho mi querida Rowina Wamáni, de quien soy guía, ahora lo sabe, porque lo acabo de decir públicamente, es por eso que se ha emocionado cuando me ha visto, porque hace tiempo que la acompaño desde que defiende la Vida con tanta vehemencia como lo hace, así en la Tierra…como en el cielo, ella sabe a qué me refiero.

 

Queridos míos, quédense con la paz de la naturaleza que les traigo, quédense con mi mensaje y también con mi ejemplo de Vida: cuiden a los hermanos árboles, porque ellos les sostienen en pie, cuiden a Madre Tierra, porque ella es la Gran Madre que les contiene en su seno, mientras les canta una bella canción de cuna. Déjense mecer por la vida materna, y su transición será suave y sencilla. Les amo.

 

(se pone las manos en el corazón, me hace una flexión de cabeza y se va suavemente, como ha venido, mi querida Wangari…y yo sigo llorando)

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Comentario

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Comentario de cristina noemí vilaro el octubre 29, 2012 a las 12:47pm

la Vida conecta a las energías afines, por eso te conectó a vos, Rowina, con Wangari Maathai; luchadora y persistente en sus objetivos nobles como vos!¡Gracias por esta mediación que contiene un mendaje amoroso para que tengamos presente permanentemente en nuestro vivir!!¡Abrazo a todos!!

Comentario de INES GONZALEZ el octubre 15, 2012 a las 6:28pm

Simplemente¡gracias! querida Wangari Maathai por el paso por esta tierra,por tu inmenso trabajo como guardiana de los arboles.¡bellisima por dentro y por fuera! me ha emocionado mucho su mensaje ¡tambien senti su energia! Agradesco tambien a Rowina eIgneon  por su gran labor diaria con toda la vida.¡SInlin me ha encantado el video en que Wangari cuenta que quiere ser como un colibri ¡un gran ejemplo para toda la humanidad!

Comentario de Maria Veronica Magnetto el octubre 14, 2012 a las 10:03pm

Belleza las dos! Acompaño en este camino, plantando vidas. Luz y amor!

Comentario de Veronica Lorena Gonzalez el octubre 13, 2012 a las 10:25pm

Hola! qué feliz me hace ver a Wangari, pero en nuestra FAI; justamente había planificado publicar un artículo de nuestro presidente Ikeda(SGI) quien estuvo muy cerca suyo, me emocioné mucho cuando conocí su vida y emprendimiento y fue en ese momento cuando empecé a apodar a los niños como SEMILLAS DEL FUTURO, tal como sus ideales lo dispusieron. Ahora recibo el impulso para buscar entre mis diarios Seykyo SGI AR para compartir con ustedes ese bellísimo artículo de mi maestro Ikeda.

Comentario de Matrühe/Sinlin el octubre 13, 2012 a las 9:22pm

Mi preciosa Rowi, haces una  enorme labor, y cada paso que das nos anima a nosotros a seguirte; gracias a ti y al solecito por brindarnos tanto amor, por ser ejemplo a seguir, por ser quienes son; se merecen un Nobel de la paz mil veces porque eso es lo que hacen, ayudan a construir paz, partiendo de nosotros mismos, viva!!.

Es tiempo de bondad y aquí dejo mas de Wangari, una gran mujer.

http://www.youtube.com/watch?v=TlG4bDuveXg

Comentario de Nicolás Roitberg el octubre 13, 2012 a las 6:41pm

Ayayay, que hermoso!!! Cuánta emoción recibir este mensaje que transmite tanta confianza, serenidad, empuje, fortaleza. Siento que nos llevan a vibrar en la nota más amorosa y alta que podamos, que esté a nuestro alcance con toda la voluntad y decisión en compromiso y dedicación. Que lindo que compartan estas cosas chicos!!! La suavidad, delicadeza y armonía con la cual esas manos levantan esas semillas, raíces y querida y fértil tierra me conmueve y muestra hasta donde puede el Amor llegar a plasmarse en este plano. Si mantuviéramos cada segundo esa conciencia plena por nuestra Madre Tierra, como nos cobija, proteje, nutre, enseña y orienta... Vamos camino a eso sin duda, lo sentimos, está cada vez más cerca ese momento en donde descansemos con nuestro corazón apoyándonos en el regazo Materno y disfrutemos ser parte de la Creación con todo su esplendor. Esta entrega y voluntad de compartir merecen todos los Gracias, gracias, gracias. De todos los colores, con todos los sonidos, oliendo los aromas más mágicos y palpando la Tierra y toda su fecundidad. Gracias por seguir sembrando a cada paso Ro y Wangari, que nuestras huellas se unan en Amor...

Comentario de Eduardo Mostajo Mostajo el octubre 13, 2012 a las 3:01pm

Un maravilloso post, como lo es ésta Gran mujer Kenyana, Wangari Maathai y que al igual que tú Querida Rowina y todos, me he emocionado profundamente, conociendo y valorando su inmenso Amor por la naturaleza, una bella mujer que devolvió la esperanza de vida a sus hermanos Kenyanos motivándolos y enseñándoles a plantar nuevos árboles, millones de árboles que contrarrestaran la enorme y masiva  deforestación sufrida en el africa. Su ejemplo y legado dejados, fueron reconocidos en vida con el Premio Novel de la Paz en el 2004, y hoy nosotros la seguimos reconociendo por su sacrifico, su humanidad y su enorme conciencia y esencia.

Muchas Gracias Querida Wangari por tu hermoso mensaje a la Familia Arco iris, es muy alentador como también nos emocionan los días por venir y es nuestro compromiso seguir tus consejos, emular tus acciones de Amor y sostenimiento a Mamá Tierra a través del maravilloso verde que debe mostrar siempre en perfecta armonía con toda la naturaleza.

Querida Rowina, yo también debo decirte que eres merecedora del Nobel del Amor, de la Paz, de la felicidad, de la vida verdadera, bellos títulos y Galardones que los compartes con nuestro Hermano Igneón, todos estamos orgullosos también de Uds. y los queremos y reconocemos como a Waringa Maathai.

Un Abrazo a la FAI.

Comentario de Matrühe/Sinlin el octubre 12, 2012 a las 1:02pm

Que emocionante post!!!, como tu mi querida amiga me llena de emoción y al ver a esta mujer con tanta fuerza con tanta fe en la vida , al verle tan igual a las mujeres de mi tierra del mismo tono de piel que mi hermana Bibiana, mayor que yo a quien quiero mucho; al verla en los vídeo con las mujeres de su Kenia bailando por los caminos, cantando al compás de la labor, me recuerda a las mujeres de mi tierra; somos iguales!!!, no ha diferencia, solo el idioma pero lo demás es igual. Provengo de una familia donde tengo ancestros afro-descendientes, y ancestros campesinos; ambos tienen algo muy grande en común, su amor por la tierra, su amor por la vida.

Gracias Rowi por nutrir mi corazón este precioso post, un maravilloso bálsamo de amor, GRACIAS!!!.

Gracias por ofrendarnos tus palabras querida Wangari, gracias por transmitir tu energía materna  a través de tus palabras, cada una de ellas me ha llegado al corazón con la suavidad del amor por la vida que transmites. Los árboles son nuestros contenedores, ellos nos sostienen, son nuestros sagrados hermanos, en mi familia así se ha entendido desde las antiguas generaciones, donde se ama al campo y al mar, donde se ama a la tierra, se ama a la vida y se protege.

Es muy importante que las nuevas generaciones de nuestras familias enseñemos a valorar los recursos, a amar la naturaleza que  es sinónimo de vida; siempre me había preguntado el porque viví donde viví hasta mi adolescencia, en un pueblito a dos horas de la ciudad, rodeado de montañas, de vegetación, donde los campesinos cultivaban pero no era el común que se dañara el medio, todo era tan verde se le daba tanto valor.

Recuerdo que en el colegio sembrábamos árboles constantemente, era parte de la educación que nos impartían el cuidar el medio ambiente, nuestro entorno; crecí en medio de los árboles, trepada en ello, disfrutando de lo que nos brindan, naranjas, mandarinas, mangos, y otras frutas propias de la región y desconocidas en otros lugares; cuanta riqueza conservo en mi corazón y desde que vivo mas cerca a la ciudad a la "civilización" le atesoro mas.

Un abrazo para ti mi niña por tanta belleza y Wangari por transmitirnos su amor contenido en palabras y a mi querida FAI.

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