La puerta del Arco Iris

La Puerta de Acceso a la Nueva Vida

JOSE LUIS CABOULI Y LA TERAPIA DE VIDAS PASADAS, LA CIRUJIA DEL ALMA. UNA REGRESIÓN A LA FORMACIÓN DEL PLANETA TIERRA. LOS SEMBRADORES DE DISCORDIA ESPIRITUALES

 

“Estamos aquí con un propósito, esta es una oportunidad única para darle un significado diferente a nuestra vida. No se solventan los problemas de esta vida actual si no se resuelven los problemas de vidas anteriores”

 

“Me siento muy bendecido de haber dejado de ser cirujano de cuerpos para empezar a ser cirujano de almas. Siento que ahora estoy haciendo verdaderamente lo que vine a hacer”

 

“La Terapia de Vidas Pasadas es una terapia del alma, te ayuda a resolver situaciones traumáticas de otras vidas que te repercuten en esta”

 

“Estoy convencido de que todo el dolor está en el alma”

 

Dr. José Luis Cabouli

 

 

Dr Cabouli: Nací en Buenos Aires, Argentina, en 1950. Tenía cinco años de edad cuando dije que iba a ser médico y casi ocho cuando sentí la fuerte sensación de haber existido antes. Sin embargo, no fue hasta los quince en que escuché hablar por primera vez de la reencarnación. Fue entonces que comencé la lectura de los textos clásicos de la teosofía y de las distintas vertientes espirituales.

En 1974 me gradué de médico en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires y, luego de cumplir con el servicio militar en la ciudad de Río Gallegos, Pcia. de Santa Cruz, en 1976 ingresé en la Escuela Quirúrgica "Enrique y Ricardo Finochietto" del hospital Rawson donde me formé como cirujano general. Ya cirujano hice un curso de entrenamiento en anastomosis microvasculares en los Estados Unidos y, en 1981, comencé mi especialización en cirugía plástica en el hospital Ramos Mejía. La microcirugía ofrecía posibilidades insospechadas hasta entonces y yo creía haber encontrado mi lugar en el mundo de la cirugía reconstructiva. Podía pasarme horas operando bajo el microscopio perdiendo totalmente la noción del tiempo transcurrido y mi única aspiración era ser un buen cirujano. Hasta que me encontré con mi verdadero destino.

 

Fue en 1986. Casi por casualidad, asistí en Buenos Aires a un seminario de regresión que dictaba la Dra. María Julia Prieto Peres, de la ciudad de San Pablo, Brasil. Hasta allí nunca había oído hablar ni de la regresión ni de la Terapia de Vidas Pasadas. A pesar de todo lo que había leído jamás se me había ocurrido pensar que podía utilizarse el concepto de la reencarnación con un sentido terapéutico. Desde el primer momento sentí que era un procedimiento natural y lógico. Comencé entonces mi entrenamiento en la técnica de regresión con la Dra. Prieto Peres y me sorprendió lo fácil que me resultaba trabajar desde la primera práctica. Como si lo hubiera hecho siempre. Durante un tiempo alterné la práctica de la cirugía con la regresión a vidas pasadas hasta que en 1988 tomé la gran decisión. Ocurrió en la playa de Ostende, Pcia. de Buenos Aires. Una noche estaba recostado en la playa mirando el cielo estrellado. De pronto, desde las estrellas, llegó el mensaje con total claridad. Tenía que dejar la cirugía del cuerpo y dedicarme a la cirugía del alma. No dudé ni un instante. Allí mismo decidí dejar la cirugía y dedicarme por entero a la Terapia de Vidas Pasadas.

 

En 1992 comencé a dictar los cursos de entrenamiento para profesionales basado en mi experiencia de aprendizaje de la cirugía. Así como a operar se aprende operando, a trabajar con la TVP se aprende practicando la técnica con los compañeros de curso y experimentándola sobre uno mismo. Hasta el año 2012 inclusive, se han dictado veinte cursos anuales, diez cursos intensivos y cuatro cursos semi-intensivos en Argentina. Un curso intensivo en Venezuela, dos cursos intensivos en México y diez cursos intensivos en España.

 

En 1995 publiqué mi primer libro, Terapia de Vidas Pasadas, técnica y práctica. Allí procuré volcar mi experiencia como docente y como terapeuta sentando las bases de la técnica y de la práctica clínica. Luego vinieron El viaje del Alma (publicado originalmente como Muerte y Espacio entre Vidas) y El Trabajo del Alma (publicado originalmente como ¿Qué es la Terapia de Vidas Pasadas?), La Vida antes de Nacer, Terapia de la Posesión Espiritual y, finalmente en 2012, El propósito del alma.

 

Desde que comencé a trabajar con la TVP he ido perfeccionando y simplificando la técnica continuamente procurando llegar cada vez más profundo en mí mismo y en el alma de mis semejantes. En los últimos años he tenido algunas experiencias chamánicas que me llevaron a introducir cambios en la técnica que me permitieron entrar en territorios del alma que antes me estaban vedados. Ni la TVP ni yo somos los mismos que cuando nos encontramos aquel día de 1986.

 

La TVP me ha permitido evolucionar como ser humano llegando a niveles de conciencia que nunca hubiera alcanzado como cirujano. Por eso estoy aquí, para compartir y ofrecerles el resultado de mi experiencia adquirida en todos estos años de trabajo con la TVP con los pacientes, con los terapeutas formados y conmigo mismo. Ya sea a través de los libros, de las consultas personales, de los cursos o de los talleres el propósito es el mismo: llegar a lo más profundo de nosotros mismos, sanar nuestros dolores y abrir la puerta de la conciencia que nos lleve a un mundo pleno de amor, de paz y de luz.

 

 

ENTREVISTA AL DR JOSÉ LUIS CABOULI EN ‘LA NACIÓN’

 

"Quise ser un cirujano de almas"

 

Por Luis Aubele. Entrevista publicada en el diario "La Nación", Buenos Aires, 22/03/09

 

"¿Qué fui antes de ser José Luis?", comenzó a preguntarse cuando tenía 8 años. Lo curioso es que entonces nunca había oído hablar de reencarnación; no sólo no sabía qué era, sino que ni siquiera conocía la palabra. "Sólo unos años más tarde, entre los 15 y los 16, supe de qué se trataba. Pero tuvieron que pasar 20 años más, cuando ya era un cirujano plástico con años de ejercicio, para que entendiera que la reencarnación podía tener un fin terapéutico", recuerda José Luis Cabouli, médico y terapeuta especializado en terapia de vidas pasadas.

 

"En realidad, nunca abandoné el tema, seguí estudiándolo, siempre como algo interesante, pero paralelo a mi vida profesional. Es que, contra lo que se suele creer, los cirujanos tenemos profundas preocupaciones espirituales. Estamos permanentemente en contacto con cosas trascendentes como son la vida y la muerte de los seres humanos", apunta.

 

Cabouli dicta seminarios en el país, Chile, Uruguay, México y España. Es autor de varios libros, entre otros La vida antes de nacer, El trabajo del alma, El viaje del alma y Terapias de vidas pasadas.

 

-¿Cómo llega a dejar la cirugía por la terapia de vidas pasadas?

 

-En 1988 tuve un problema laboral, un desentendimiento, y no quise luchar por un puesto que ya no me importaba. Renuncié y me sentí liberado, con más tiempo para mí, y decidí pasar unos días de vacaciones en la playa de Ostende. Una noche, después de comer, tomé una reposera y fui a meditar debajo de las estrellas. Recuerdo que estaba cerca de una casilla que Arturo Frondizi había construido en su juventud con su padre y hermanos. Y de pronto, no puedo describir exactamente qué ocurrió, sentí que mi profesión de cirujano ya no me interesaba y que ante mí se abría otro camino y decidí dedicarme a la terapia, quise ser un cirujano de almas. No recuerdo más detalles, pero en un instante decidí cambiar totalmente el rumbo de mi vida. Esto me llevó a comprender que cuando uno no hace lo que tiene que hacer, la vida lo fuerza a hacer lo que tiene que hacer.

 

-¿Qué es la terapia de vidas pasadas?

 

-Consiste en traer a la conciencia episodios traumáticos que están reprimidos en el inconsciente y que provocan desajustes en la vida cotidiana. Traerlos y revivirlos con todos los sentimientos que desencadenaron, no simplemente contarlos. El primer paso para comprender la terapia de vidas pasadas es entender que el tiempo no existe. El tiempo lineal, cronológico, medible, es una convención, un acuerdo que hemos hecho para poder manejarnos. En realidad, nunca nadie tuvo un segundo en su mano. Incluso hay distintos calendarios: maya, hebreo, etcétera. Y no lo inventé yo, lo dice el mismísimo Sigmund Freud cuando sostiene que el inconsciente es atemporal. Pero hay algo más.

 

-¿Por ejemplo?

 

-La segunda cosa que hay que entender es lo que se denomina atrapamiento de la conciencia. Cuando reaccionamos sin poder evitarlo ante determinada situación, es porque en un nivel inconsciente se está reviviendo una experiencia sin resolver que quedó atrapada y que se activó por su similitud con la situación presente. Imaginemos una mujer que tiene terror de subir a un barco, porque todavía está atrapada y lucha en las aguas heladas en la noche del 14 de abril de 1912, cuando se hundió el Titanic. O alguien que no puede subir a un ascensor porque siente claustrofobia y en el pasado fue enterrado vivo, algo bastante común en una época, o murió en el derrumbe de una mina.

 

-¿Cómo un profesional de formación científica llega a interesarse por una terapia tan fuera de lo común?

 

-Es que en ningún momento abandoné el método científico, el camino de los tres pilares: observación, experimentación y comprobación. Observar el fenómeno y hacer las experiencias necesarias para comprobar su verdad. La terapia de vidas pasadas tiene muchos puntos en común con la psicología clásica. En ambos casos se trata de hacer consciente el inconsciente, como también recalcaba Freud. Con la diferencia de que la terapia de vidas pasadas busca ampliar el horizonte trascendiendo la infancia, el nacimiento o el estado fetal, y llegando a encarnaciones anteriores.

 

-¿Casos que recuerde?

 

-En España atendí a una mujer que les tenía terror a las serpientes. No se podía ni nombrarlas en su presencia porque comenzaba a gritar desesperadamente. En la terapia revivió que había sido una chica que iba por un camino con su madre cuando apareció una serpiente venenosa, una cobra que se balanceaba delante de ellas con lengua amenazante. La madre trataba de distraer a la víbora moviéndose hacia un lado, pero entonces, al quedar la niña sola, la serpiente la picó y la chica murió. Revivir ese momento liberó a la mujer y al día siguiente me llamó para contarme que había perdido el miedo a los reptiles, que pensaba ir al zoológico y que haría algo que nunca hubiera imaginado: visitar el serpentario.

 

-¿Algún otro?

 

-Una mujer al revivir su nacimiento exclamó: ¡Pero ésta no es mi madre! No sabía que era adoptada. Hay casos en los que el paciente descubre ser la reencarnación de un hermano mayor, que murió al nacer.

 

-¿Qué es para usted la reencarnación?

 

-Para mí es una realidad, una experiencia, aunque comprendo perfectamente que haya gente que no piense lo mismo.

 

 

REGRESIÓN A LA FORMACIÓN DEL PLANETA TIERRA

Planeta Tierra: Punto de encuentro de almas

 

Por Antonia Cantos Altimira (Llinars del Vallés, Barcelona, España)

 

Estimados lectores:

 

Deseo compartir con ustedes una regresión que hice en el último módulo del curso intensivo de formación en TVP en Barcelona.

 

Para mí ha sido muy difícil transcribir esta regresión porque en primer lugar no me lo permitía la emoción tan fuerte que me embargaba y, en segundo lugar, cuando lo veo escrito no me acaba de gustar porque pierde mucho significado. Lo he hecho lo mejor que he podido aunque no me satisface totalmente.

 

Tampoco sé si esto es la verdad, una parte de la verdad, mi verdad o nada en absoluto. Pero si sé que yo lo he sentido totalmente, plenamente, con todo mi corazón y con toda mi alma y también sé que todos estos sentimientos encajan perfectamente en muchas cosas que yo no entendía de mi vida desde que era muy niña.

 

Espero que esta experiencia de alguna manera ayude o interese a alguien. Ese es mi deseo, pues no sé muy bien para qué me sale esta regresión en donde no hay trauma.

 

Regresión

 

“Me doy cuenta de que hay dos tiempos al mismo tiempo, uno es el tiempo en el cual estamos nosotros y el otro es el tiempo donde se está formando el nuevo sistema. Podemos cruzar sin problemas de un tiempo a otro (somos dobles y vivimos al mismo tiempo en dos tiempos diferentes: el lineal y el cuántico o circular)”

 

Siento que estoy en el aire… Miro hacia abajo y veo nubes que se desplazan muy lentamente… Ahora pareciera que las nubes se separan, se abren y puedo ver qué es lo que hay por debajo de ellas. Veo la superficie de un planeta que todavía está en formación; hay gases, fuego, humo y… de pronto, sé que ese planeta es la Tierra.

 

¡Mi sorpresa no tiene límites! Pienso: si esto es la Tierra, ¿qué o quién soy yo?

 

Me observo a mí mismo. Vuelve la sensación de que me desplazo en el aire como si fuese una nube. Entonces me doy cuenta de que no soy una nube. Soy un ser luminoso y me desplazo en una especie de nave-nube junto con otros seres como yo. Al observarlos sé que son mis hermanos y siento que estoy muy unido a ellos.

 

No me siento ni hombre ni mujer, pero hablo de mí en masculino. Mis hermanos son como yo, sienten como yo. Pareciera que el pensamiento es en parte compartido, pero somos seres individuales.

 

Soy un observador, observo cómo se forma la Tierra. Lo observo en forma directa y también lo miro a través de lo que semeja ser un monitor de datos. Pareciera que algo no marcha exactamente según lo previsto, pues hay partes del planeta que no se enfrían adecuadamente. Pido a otros hermanos que vengan para resolver este problema y entonces llegan en esa especie de naves-nubes que son planas y gigantescas. Estas naves-nubes se acercan al planeta y empiezan a soltar una especie de lluvia, tal vez sea simplemente lluvia.

 

Trabajamos desde otra dimensión. Me doy cuenta de que hay dos tiempos al mismo tiempo, uno es el tiempo en el cual estamos nosotros y el otro es el tiempo donde se está formando el nuevo sistema. Podemos cruzar sin problemas de un tiempo a otro.

 

Mientras estos hermanos se ocupan de ese trabajo nosotros nos alejamos en dirección a otro planeta. Observo y veo que está listo para ser sembrado. Ahora me doy cuenta de que soy un "observador" y también un "sembrador de vida". Descendemos a este otro planeta en unas esferas blanco azuladas individuales.

 

Este planeta es Venus. Ahora me encuentro en la superficie del planeta y llevo conmigo unas bolitas de luz viva, del tamaño de unos cinco centímetros de diámetro. Cada una de estas bolitas es un ser individual en un estadio ya un poco avanzado. Estos seres son muy delicados y hay que depositarlos con las manos, con suavidad y cariño, uno a uno, sobre la superficie del planeta. Mis hermanos están haciendo el mismo trabajo que yo.

 

Terminado este trabajo volvemos a la Tierra. Observo cómo va todo mirando directamente al planeta y también observando a través del monitor. Todo anda bien por lo que ya podemos empezar con nuestro trabajo. Descendemos hacia el planeta en nuestras esferas individuales blancas y azules. Esta vez no bajamos a la superficie. Cuando al parecer estamos en posición, avanzamos todos al mismo tiempo dejando caer algo parecido a la nieve, es como si nevara.

 

En realidad, lo que ocurre es que estamos sembrando la vida en la Tierra. Al hacerme consciente de esto siento que me embarga una emoción muy fuerte de felicidad. Es la certeza de que yo voy a formar parte del "plan", de que voy a colaborar en este experimento, de que voy a ser parte de él.

 

Lo que estamos sembrando son pequeños puntitos de luz, puntitos de vida, pero todavía están en una fase muy primaria. Cuando los puntitos de luz viva tocan la superficie del planeta, dan medio giro sobre sí mismos y penetran en el suelo.

 

Volvemos a retomar nuestra posición de observadores en el espacio, todo va bien. Ahora veo cómo el tiempo terrestre pasa muy de prisa pero en mi dimensión, no. En el planeta empieza la vida vegetal.

 

Estoy situado por encima de la primitiva atmósfera, en mi lugar de observación. Además de los cuatro hermanos que están conmigo en mi nave-nube hay otras naves-nubes situadas como nosotros en otros puntos a lo largo y por encima de la atmósfera. Observamos y esperamos el tiempo de entrar en este sistema.

 

(Aquí, en este punto de la regresión, el terapeuta me lleva atrás en el tiempo.)

 

Me veo entonces en una especie de aula tipo universitario. Estamos sentados en filas de asientos que forman medio círculo y cada fila está más alta respecto a la anterior. Adelante y abajo hay una mesa rectangular a la cual están sentados cuatro seres muy luminosos y de un tamaño más grande que el nuestro; son nuestros hermanos mayores.

 

Ellos nos muestran el "plan" y cuál es nuestro trabajo en una pantalla gigante. Todo ocurre como en una transmisión de pensamiento, en un segundo, y más que saber nos llega el sentir del "plan".

 

Y este es el "plan":

 

Este sistema es creado como punto de encuentro. Es una oportunidad especial de evolución. Este planeta, la Tierra, es un regalo muy precioso que se ofrece a todas las criaturas del universo para que puedan encontrarse, pues de otro modo jamás podrían coincidir.

 

Será la oportunidad de evolucionar juntos y así, todos estos seres tan distintos los unos de los otros, podrán aquí crecer y comprenderse aunque en realidad una vez aquí no tendrán otro camino: comprenderse o perder en el intento. Pero a pesar de todas las luchas, llegaremos a la Unidad.

 

Mis hermanos y yo vamos a colaborar ayudando a estas criaturas a adaptarse a este nuevo lugar, formaremos parte de esta evolución. Lucharemos y aprenderemos juntos y así, al final de este tiempo, estaremos preparados para ayudarles a conseguir esa Unidad porque habremos estado en todos sus cielos y en todos sus infiernos, ya que se habrán convertido en los nuestros.

 

Todavía fui un poco más atrás en el tiempo y me vi con mis hermanos en una sala que parecía infinita, donde todo estaba bañado en una luz muy blanca que no molestaba nada. Había otros seres como nosotros, pero de tamaño más grande. Sentíamos a estos seres como si fuesen nuestros hermanos mayores. Era como si hubiéramos sido creados para lo que iba a acontecer y ellos estaban ahí para ayudarnos.

 

Todavía están.

 

Página del Dr Cabouli:

 

http://www.vidaspasadas.com.ar/

 

Contacto:

 

dr.joseluiscabouli@gmail.com

 

 

BREVE ENTREVISTA A JOSE LUIS CABOULI

 

http://www.youtube.com/v/To65vAZtfQA&hl=en&fs=1

 

 

AMPLIA ENTREVISTA A JOSE LUIS CABOULI

 

http://www.youtube.com/watch?v=WDvNiApdx4U

 

http://www.youtube.com/v/To65vAZtfQA&hl=en&fs=1

 

http://www.youtube.com/watch?v=KbHS19LNvu4



 

SEMBRADORES DE DISCORDIA

 

Hoy la bondad de la vida me ha hecho llegar esta frase ‘Sembradores de Discordia’ a través de un querido miembro de nuestra FAI. Ha puesto palabras a lo que yo he visto que pasa desde que guío caminos y hago consultas individuales con las personas que se sienten llamadas a mis terapias para reencontrarse con su corazón y con el Propósito de su Alma, que es en definitiva para lo que se nace en Mamá Tierra.

 

Aparte de sus propias inconsistencias personales y errores repetidos, hay otro ‘ingrediente’ que empobrece y dificulta la vida de muchas personas: los ‘sembradores de discordia’. Lo que he descubierto en mis terapias es que esos ‘sembradores’ pueden estar formando parte de tu círculo íntimo de relaciones o formaron parte de él. Pueden estar vivos o ya trascendidos, pero se especializan en entorpecerle el camino a ciertas personas con las que se han ‘enganchado’ energéticamente.

 

Es importante saber que esto es así –parasitismo energético ‘personalizado’- para que la persona no se sienta tan incapaz y tan culpable por no poder encauzar su vida. La persona SIEMPRE tiene un porcentaje de responsabilidad en lo que le pasa, pero en estos tiempos que corren, lo que les pasa a las personas no siempre procede de su errónea actitud ante la vida.

La Humanidad está separada, siendo que en lo profundo sigue conectada a la Matriz de la Vida, porque se ha sembrado discordia entre sus miembros para que se focalicen en ver al otro como enemigo a combatir y eliminar, más que como amigo al que apoyar y disfrutar. El otro puede ser el hijo, la madre, el vecino, el jefe, la abuela…no importa, para estos sembradores de discordia lo importante es que las personas con las que se relaciona no puedan ser felices.

 

Pero entonces ¿somos víctimas de esos ‘sembradores de discordia’? En realidad no, si les tomamos como maestros para desarrollar el propio discernimiento para con uno mismo y las personas. Ellos hacen lo que saben hacer, desde este mismo plano o desde el otro plano de la vida, pero somos nosotros los que tenemos que detectarlos y ponerles un freno, ¿cómo? buscando unirnos a los demás, en lugar de buscar la separación. Cuando digo unirnos, me refiero por supuesto a respetar los diferentes niveles de conciencia que existen en Mamá Tierra y NUNCA forzar esas uniones porque ‘Todos somos Uno’. Lo somos en lo profundo, pero no en la superficie. Hemos de unirnos con los que tienen vibración afín, porque es así como podremos progresar. Esto se decide llegado a un punto de tu camino de vida, cuando ya has tenido suficiente experiencia con los ‘sembradores de discordia’ como para decir crecer y evolucionar por conciencia y no por dolor.

Ese es el reto que tenemos ahora como Humanidad: ELEGIR EVOLUCIONAR POR CONCIENCIA, lo que requiere estar atentos a tus pensamientos, sentimientos y actos, para cuidar que siembren vida y unidad, no muerte y separación, o discordia, que es lo mismo. Si te asocias con la vida, te asocias con la verdad y entonces naturalmente formas parte de la Unidad de la Vida, sin mentalismos.

 

Jose Luis Cabouli, en sus consultas, se dio cuenta de que había entidades que ‘poseían’ a ciertas personas, induciéndolas a ciertos comportamientos: alcoholismo, drogadicción, promiscuidad, etc… y escribió un lúcido libro que se llama ‘Terapia de posesión espiritual’.

Últimamente, en especial en las constelaciones maternas que llevo realizando durante este año 2013, estoy viendo la cantidad de personas que sufren esa posesión espiritual sin darse cuenta, que son inducidas y parasitadas por otras conciencia ajenas a la propia que las inducen a hacer cosas que no harían ellas mismas. Lo que pasa es que al final la persona adopta esas cosas que se le inducen a hacer como parte de su personalidad, y entonces se hace ‘biología’ es decir, parte de su vida cotidiana.

 

Toda la Humanidad está siendo parasitada en mayor o menor medida. La forma de hacer ‘ayunar a esos parásitos’ de otros planos de vida es conociéndose en profundidad, para discernir qué eres tú y qué no eres. Es solo así como podrá retomarse el control de la propia vida.

 

Muchas personas se han ido dejando así mismas hasta ponerse en situaciones casi insostenibles, a pesar de no tener muchos años de vida. Cuanto más te dejas caer, más difícil es salir del pozo en el que has caído, pero hay salida, SIEMPRE hay salida, pero hay que poner MUCHO de tu parte para quitarte la adicción a ciertas actitudes inducidas, que ya han creado una química corporal que necesita ser diariamente abastecida.

 

Hay una madre de esta Familia que está sufriendo por una de sus hijas, porque está viendo cómo va cayendo en un pozo del que parece no haber salida. Quiero recordarla que el amor de una madre que se ha asentado en su Femenino Sagrado MUEVE MONTAÑAS y consigue hermosos resultados. Ese es su desafío, ser una madre que actúa desde su Femenino Sagrado y no caer en una espiral de angustia y de sufrimiento que la dejaría inoperante y enceguecida.

 

Me gustaría que entre todos le hiciéramos llegar a esa madre, (de la que no voy a decir su nombre para respetar la intimidad y el anonimato que requiere una experiencia así con uno de tus hijos) todo nuestro cariño y practicáramos la Imaginación Benéfica con ella y su hija, para que salgan triunfadoras de esta difícil situación que ahora viven. No importa saber quien es para poder ayudarla, simplemente hay que dirigir a esa madre de nuestra Familia que necesita nuestro apoyo, cariño y respeto, la impronta de nuestro amor y nuestro mejor deseo e imágenes positivas para salir airosa de este trance.

 

En esta Familia practicamos el Sentir Comunitario, y esta situación es una excelente oportunidad para practicarlo.

 

Esa madre es tan solo una de las muchas madres o esposas, o hijas, o padres, o abuelas…que están sufriendo al ver como sus seres queridos se van apagando poco a poco...a manos de esos parásitos espirituales.

 

Hoy necesitamos, más que nunca, volvernos a unir desde lo esencial de nosotros mismos, EL SENTIMIENTO, y empezar a desear para los demás, la buena vida, bella y verdadera, que también deseamos para nosotros.

Os comparto de qué va el libro de José Luis Cabouli sobre esa parasitación energética o posesión espiritual de la que os acabo de hablar y que tanto está entristeciendo a esta madre de nuestra Familia.

TERAPIA DE LA POSESIÓN ESPIRITUAL

Terapia de la Posesión Espiritual

¿Alguna vez su pareja le dijo que hay momentos en los que usted parece otra persona?¿O sintió que hay momentos en los que no es usted? ¿Alguna vez experimentó como si hubiese otra voluntad en su interior que lo impulsara a hacer cosas que no quería hacer? O por el contrario, ¿sintió que algo inexplicable lo frenaba u obstaculizaba cada vez que quería emprender una tarea importante?¿Ha tenido pensamientos extraños u obsesivos como si éstos no le pertenecieran?

¿Es posible que en nuestro comportamiento y decisiones vitales seamos influenciados mental y emocionalmente por la acción de una energía pensante extraña?

En el trascurso del trabajo terapéutico con la regresión es frecuente que el terapeuta descubra que los síntomas que presenta el paciente no se deben a un trauma padecido por éste, sino al accionar de una energía extraña que ha invadido el subconsciente de la persona. Esta invasión del subconsciente es lo que clásicamente se ha conocido como la posesión espiritual.

Con valentía, claridad y sencillez, el doctor José Luis Cabouli, maestro reconocido en Terapia de Vidas Pasadas, revela aquí mediante historias reales, su experiencia clínica de dieciocho años en el trabajo terapéutico con el fenómeno de la posesión espiritual.

 

Un libro apasionante, emotivo y revelador que responde a estos interrogantes y abre un camino real para la resolución de muchos conflictos mentales y emocionales. 

 

Contenido:

 

Capítulo I. Un bisabuelo vengativo

 

Capítulo II. De almas perdidas, fragmentos y campos de energía

 

¿Qué es un alma perdida?; Definición de conceptos; El alma: un campo de energía consciente; La muerte: el desacoplamiento del alma del cuerpo físico; ¿Por qué un alma que ha desencarnado se convierte en un alma perdida?; ¿De qué manera podemos ser vulnerables al accionar de las almas perdidas?; ¿Cómo ejercen su influencia las almas perdidas?; Efectos y síntomas de la influencia de las almas perdidas sobre las personas vivas; Tipos de almas perdidas.

 

Capítulo III. Almas perdidas familiares

 

Un abuelo ucraniano; Un abuelo machista; Despedida de un marido y una ancianita pícara; Una bisabuela y un amante del pasado; Un bebé enojado; Un padre arrepentido

 

Capítulo IV. Almas perdidas oportunistas

 

Alberto; Pablo; Un recolector de residuos; Un boxeador y una víctima del 11-S; Los miedos de un niño

 

Capítulo V. Obsesores

 

Luz; Un padre olvidado y un desconocido abandonado; Ajuste de cuentas; Anorexia nerviosa; El hermano que no fue

 

Capítulo VI. Mistificadores

 

Un científico luchador; Ejecutores del sufrimiento

 

Capítulo VII. Fuerzas adversas

 

Azrael; El ángel de la oscuridad

 

Capítulo VIII. Ángeles perdidos

 

Un ángel enamorado; Un ángel esclavizado; Un ángel travieso

 

Capítulo IX. Dos compañeros de curso

 

Loli; Orfeo

 

Capítulo X. Silvia

 

Capítulo XI. Reflexiones finales

 

Apéndice I. Recomendaciones para terapeutas

 

Apéndice II. Hallazgos mediante la bioelectrografía. Por Raúl Torres

 

Imágenes de bioelectrografías

 

Bibliografía

 

---

Almas perdidas y niños: Clarita y "La Sombra"

 

por Lic. Julia Margarita Boreni, Buenos Aires, Junio 2011.

 

Introducción Clarita (siete años y medio), es la hija mayor de una psicóloga que ha hecho algunas regresiones como paciente conmigo.  

 

Durante su trabajo terapéutico, la mamá de Clarita me habló de los miedos nocturnos de la niña. La niña no quería dormir sola en su cuarto; requería la presencia de alguno de sus padres, necesitaba que la luz del velador permaneciera encendida y se angustiaba mucho si la dejaban sola o si comprobaba que luego de dormirse sus padres se retiraban. Clarita lloraba mucho y todo esto era una situación difícil de manejar para sus padres ya que hacía un año había nacido el segundo hijo de la pareja y dormir por las noches se había convertido en algo muy conflictivo. La mamá de Clarita pensaba que la niña estaba haciendo caprichos intentando así manipular a sus papás para lograr que éstos le prestaran más atención.

 

Yo le pregunté a la mamá qué era lo que veía en el rostro de la niña cuando ésta lloraba de ese modo y, entonces, la mamá me dijo: “miedo”, al tiempo que ella misma parecía estar dándose cuenta de lo que había dicho.

 

Le expliqué a la mamá de Clarita que tal vez no se tratara de caprichos ni de manipulación, sino que a veces hay energías que influencian a las personas y a los niños y que tal vez ella podría hablar con la niña sobre esto y preguntarle qué era lo que le pasaba en esos momentos. Le sugerí a la mamá que, si Clarita aceptaba, yo podría ver a la niña un par de veces para hablar con ella acerca de este problema.

 

Al cabo de algunas sesiones la mamá de Clarita me dijo que había hablado con su hija y que ésta le había contado que tenía mucho miedo porque por las noches se le aparecía una sombra que no la dejaba dormir y que aceptaba venir a las entrevistas conmigo. Fue así que, finalmente, Clarita vino a la consulta.

 

Trabajo terapéutico Durante la primera entrevista, Clarita se mostró desenvuelta, atenta y conversadora. Me contó cosas del colegio, de sus amigas y de sus actividades. Había traído dos juegos de mesa con los cuales jugamos y me ganó en ambos juegos. Entonces le dije que su mamá me había contado acerca de su miedo al irse a dormir por la noche y, con total naturalidad, me dijo:

 

Clarita.: Sí, cuando voy a mi pieza y me voy a dormir está la sombra. Es una cara que me mira y no me deja dormir; me da mucho miedo.

 

Terapeuta: ¿Sabés una cosa? A veces hay energías que están perdidas, no saben a dónde ir y nos dan miedo, porque nosotros tampoco sabemos por qué ellas están allí. ¿Estarías dispuesta a jugar ahora como si estuvieras allí, cuando está la sombra, y vos le pudieras hablar y explicar esto?

 

C: Sí -asintiendo  naturalmente.

 

T: Decile a la sombra que éste es tu cuarto y tu lugar para dormir y que, cuando vos la ves a ella, te da miedo y no te deja dormir o estar tranquila, y que tal vez ella está allí porque no tiene adónde ir y no sabe que existe un lugar mejor a donde van todas las energías cuando están perdidas.

 

(Clarita me miraba y me escuchaba con atención mientras yo le hablaba. Luego dirigió su mirada hacia el lado derecho como fijándola en algo o alguien. Parecía estar transmitiendo mentalmente lo que yo le había dicho). Tras unos pocos segundos me miró y me dijo:  

 

C.: Ya está.

 

T: Preguntale si no sabe que hay un lugar de Luz al cual pueden ir las energías que se encuentran perdidas.

 

C.: Ya está.

 

T: Decile que si ella lo desea le podemos ayudar a ver, a encontrar ese lugar de Luz. Tal vez pueda lograrlo mirando hacia el cielo…

 

C.: Ya está, ya se fue.

 

T: ¿Estás segura?

 

C: Sí, ya se fue. Ya está. (La mirada de Clarita era segura, firme, natural y relajada).

 

Este diálogo duró aproximadamente quince minutos. A continuación, le sugerí a Clarita que hiciera un dibujo sobre todo esto y aceptó con gusto. Hizo un primer dibujo sobre “Ir a la cama”, en el cual están ella y la sombra en tal situación. Luego le pregunté si deseaba hacer otro dibujo sobre lo que ella quisiera y se dibujó a sí misma, titulándolo “Clarita”. Así terminamos el trabajo de ese primer encuentro, invitándola a venir a una segunda entrevista para conversar un poco más.  

 

Una semana después, en el segundo encuentro, Clarita me contó que estaba muy bien, que no había vuelto a ver a la sombra y que tampoco había vuelto a sentir ese miedo por las noches. Luego jugamos nuevamente y, esa vez, empatamos en uno de los juegos.

 

Como cierre de nuestro trabajo le sugerí a Clarita que hiciera un dibujo de lo que ella deseara.

 

Clarita dibujó su cuarto, la cama, un mueble y, en la parte superior del dibujo,  muchas luces de colores que según ella era el lugar al cual se había ido la sombra. Clarita tituló a este dibujo “Mi pieza”.

 

Al despedirnos, su mirada era segura, confiada y se la veía contenta.

 

Posteriormente hice una sesión con su mamá  quien me contó que la situación de miedo nocturno de Clarita no había vuelto a suceder.

 

Yo aún seguía sorprendida por la naturalidad y sencillez con la que habíamos trabajado, dada la actitud abierta y confiada de la niña.

 

Al momento de escribir este artículo, los miedos nocturnos de Clarita no han vuelto a aparecer.

 

Conclusión La formación y capacitación en TVP junto al Dr. José Luis Cabouli y equipo, me permitió ver esta situación del miedo nocturno de Clarita desde un lugar diferente desde el que lo hubiera hecho tiempo atrás.  No me quedé con la interpretación de la situación -celos, deseo de llamar la atención, etc.-, sino que pude intuir una posible interferencia de alguna energía intrusa o alma perdida.

 

La reacción de la mamá de Clarita al preguntarle qué era lo que veía en el rostro de la niña, me animó a confiar en la presunción que yo tenía.

 

Como se trataba de mi primer acercamiento a un niño desde este enfoque terapéutico, yo tenía dudas y temores acerca de cómo manejarme y de cuál podría ser la respuesta de la niña.

 

La naturalidad con la que Clarita se manejó en el tema espiritual y la facilidad con la que resolvió la situación me sorprendieron  de tal forma, que al principio pensé que el trabajo terapéutico no sería eficaz.

 

Recién en el segundo encuentro con la niña, a partir de su afirmación y de sus dibujos, y con la posterior sesión con la mamá, fue que me sentí más esperanzada. La confirmación se produjo en los meses siguientes en los sucesivos encuentros que tuve con la mamá de Clarita.

 

Fue entonces que recordé lo que había leído en el libro Terapia de la Posesión Espiritual del Dr. José Luis Cabouli y que transcribo a continuación.

 

“…a los niños les resulta muy fácil y natural trabajar con almas perdidas. Después de todo, muchos niños ven cosas que los adultos no podemos ver. Para ellos, la realidad espiritual es algo natural y accesible y se sorprenden mucho cuando un adulto les dice que no pueden ver lo que ellos ven.

 

¿Cuántas veces los niños expresan su temor a la oscuridad y los adultos minimizamos su temor y no nos damos cuenta de la pesadilla que quizás están viviendo? ¿Cuántas veces afirman tener amigos invisibles o presencias que los molestan?  Pienso que estas experiencias pueden ayudarnos a confiar en las verdades de los niños y a tomar conciencia de la necesidad de cuidar la integridad de su campo vibratorio protector. Recuerden que la mayoría de las almas perdidas se adhieren en la infancia por descuido, trauma o simplemente por desconocimiento.”  (Cap 4, pag. 170)

 

Es necesario confiar en la facilidad y naturalidad con la que se manejan los niños en los asuntos del mundo espiritual; hay que creer en sus verdades y no minimizar su temor y su padecimiento, dejándolos sujetos tan sólo a interpretaciones. Desde este lugar deseo compartir esta experiencia con todos ustedes con la intención de alentar a aquéllos que sean testigos de situaciones similares a confiar e intervenir de esta manera. Muchas Gracias.

Visitas: 5781

Comentario

¡Tienes que ser miembro de La puerta del Arco Iris para agregar comentarios!

Participar en La puerta del Arco Iris

Comentario de Anahi el octubre 13, 2013 a las 11:29pm

Hola Querida Familia!!

Querida Rowi, muchas gracias por traernos éste post y compartirnos lo valioso e interesante que resulta la TVP para ayudar a resolver en la vida actual de las personas distintos Traumas, dolencias físicas o emocionales que estén padeciendo, y que en definitiva una vez detectado da Luz al Alma para que pueda seguir su camino dentro de su propósito;siento que me gusta mucho ésto de las TVP. Muchas Gracias por presentarnos al Dr. José L. Cabouli con su experiencia en éste ámbito.

Gracias por recordarnos acerca de los Sembradores de discordia, vaya que los hay! debemos estar bien centrados para detectarlos y evitar que habiten en nosotros.

Querida Hermana:

Desde mi corazón quiero enviarles a Tí y a tu Hija todo mi Amor y apoyo, deseándoles que pronto se restablezca la Luz en sus vidas y que salgan fortalecidas de la difícil situación que están atravesando, recuerda estar centrada en el Ser Femenino Sagrado que eres para desde allí irradiar lo mejor de Ti para tu hija. Que Mamá Amor las abrace siempre y que reine la Paz y la Armonía. Desde mi corazón materno las abrazo con mucho cariño y respeto. 

Querida Familia les mando un abrazo grande con el deseo de una muy bonita semana :-)

Anahi

© 2018   Creado por Rowina.   Tecnología de

Informar un problema  |  Términos de servicio