La puerta del Arco Iris

La Puerta de Acceso a la Nueva Vida

“EL ÚLTIMO VIAJE”. UNA PELÍCULA SOBRE LA VIDA DESPUÉS DE LA MUERTE. LA MUERTE NO EXISTE. EXPERIENCIAS CERCANAS A LAS MUERTE (ECM). LA VIDA LÚCIDA LLEVA A UNA MUERTE LÚCIDA

 

Querida Familia, el miedo más fuerte que tenemos los seres humanos es el miedo a la muerte, pero ¿qué pasaría si supiéramos que la muerte no existe? ¿qué pasaría si lo que llamamos muerte fuera pasar a otro estado, simplemente, pero no el final de la vida? ¿Aceptaríamos entonces mejor nuestra muerte y la muerte de los seres queridos?

 

Yo personalmente conozco a dos personas que han tenido ECM, experiencias cercanas a la muerte. Ambas personas, al pasar ‘al otro lado’ no querían volver, no sería tan malo el otro lado entonces, ¿no?

 

Las personas que han tenido una ECM han vuelto cambiadas, con capacidades psíquicas, con mayor capacidad de amar. Comienzan a vivir sus vidas más plenamente, para que su vida cobre el sentido para el que nacieron en la 3D.

 

Cuando ‘mueres’ (ECM) haces un repaso completo de tu vida, muchas veces te arrepientes de haber hecho las cosas como las has hecho. Si vivimos lúcidamente, la muerte será también lúcida, y la revisión de nuestra vida será muy fácil y hermosa.

 

Los que han experimentado una ECM y ha pasado por esa revisión de la vida, dicen que es el mayor regalo que se te pueda dar para reubicarte al volver a la 3D, es esa revisión de vida.

 

Cuando ves el repaso de tu vida, sabes que no eres una persona asustada que cree que nació pecadora, sino que sabes que eres un ser espiritual que puede redirigir el rumbo de su identidad física, para que esa vida tenga sentido.

 

¡Cuántas cosas nos han ocultado! Es hora de recordar.

 

 

‘El último Viaje’

 

¿Existe el más allá? ¿Qué pasa realmente cuando morimos? ¿Hay algo más, o desaparecemos cuando dejamos este mundo, sin más?

 

Desde siempre he vivido con la sensación física de que voy a morir. Puede que suene algo descabellado. Ni yo misma sé por qué tenía esos sentimientos. Era como una fuerte sensación de que la muerte me acechaba y pronto iba a dejar este mundo. A veces era como una especie de angustia de no saber qué me esperaría después de la vida y un terror hacía lo desconocido.

 

Con 20 años conocí un camino espiritual de yoga y meditación. En el yoga, una de las enseñanzas básicas es sobre el karma y la reencarnación. Algo que se me hacía muy difícil de aceptar, a pesar de que practicaba esa disciplina. Esa práctica de yoga y meditación me proporcionaba estados de amor y de buenos sentimientos que me hacían sentir mejor que nunca en mi vida. Esos estados no dependían de nada de ocurriera en mi vida sino que se producían en mi interior sin una causa exterior. Pero no tenía experiencias de ver mis vidas pasadas, como a otras personas que conocía y también practicaban estas técnicas, les había pasado.

 

Unos años después mis meditaciones se hicieron más profundas. Lograba entrar en estados de un silencio y un vacío total y absoluto. En esos estados no había pensamientos. No sé como podría describirlos. Es como una nada. La mente deja de funcionar. Se va. Y sólo existe la conciencia que observa. Es muy raro, porque sabes que estás observando, pero no existen las palabras. No existen las definiciones. No hay nada más que observación sin juicio, sin palabras. Es una sensación como de estar "más allá".

 

http://www.youtube.com/watch?v=dUCzOI6VyHk

LIBRO SOBRE ECM EN ESPAÑA. Experiencias cercanas a la muerte en España.

 

El Dr. Enrique Vila López destacó en el campo de las Paraciencias, ámbito en el que se centra este último trabajo, que dejó preparado para ser publicado antes de su muerte. 'Yo vi la Luz' es un minucioso estudio en el que su autor entrevista a 120 personas que tuvieron en común una experiencia cercana a la muerte. En él recoge las grandes similitudes y las curiosas diferencias entre los testimonios de los afectados.

.....

¡AL FIN LIBRE! RELATO DEL OTRO LADO DE LA VIDA, POR EL PADRE DE J.J. BENITEZ – EVIDENCIA DE QUE HAY VIDA DESPUÉS DE LA MUERTE

Recuerdo que cuando leí este libro, me pareció fascinante, sobre todo porque conozco a J.J. Benitez personalmente y es un hombre ‘virgo’ de esos que han de razonarlo todo, pero él tuvo esa experiencia para expandir sus límites de lo posible, él fue desafiado en sus creencias sobre lo que pasaba al otro lado de la vida. El padre de Benitez se comunicó con él desde ese otro lado, y este libro es el resultado, no dejéis de leerlo, os va a fascinar.

 

Lo que sí me gustaría apuntar es que no todos los cielos donde uno va después de morir son iguales, depende de tu estado de conciencia y de muchas otras cosas. Así es que este que relata el padre de Benitez es uno de los cielos disponibles, pero no el único, hay experiencias muy diversas sobre el otro lado.

 

Recuerdo que la madre de una amiga también se comunicó con un amigo mío psíquico cuando pasó al otro lado, ya que nos tenía mucha estima a él y a mí y sus hijas se habían quedado ‘desangeladas’ con su muerte prematura e inesperada (una de sus hijas estaba embarazada en el momento de su muerte). Nos dijo también ‘¡al fin soy libre!’.

 

Más recientemente, en marzo de este año, yo misma me comuniqué con la que fue mi suegra, madre de Igneón, que murió inesperadamente, dejando a la familia muy desnortada a nivel emocional. Ella también me dijo que morir era ‘sacar la cabeza fuera de la piscina del horror’, creo que no hace falta explicar que puede significar esta frase.

 

Aquí os dejo el link para que podáis leer el libro de Benitez. ‘Al Fin Libre’

 

http://www.planetabenitez.com/prensa/alfinlibre.htm

 

 

UN CAPÍTULO ‘JUGOSO’ DEL LIBRO

 

AHORA YA NO SOY TU PADRE

 

Esta vez no esperé. A la mañana siguiente, alma y cuaderno de campo se hallaban dispuestos e impacientes. El asunto del «cuerpo» —el nuevo cuerpo— me tenía obsesionado. ¿Qué había querido decir? La «voz» fue muy precisa: nada de espíritu...

 

«Cuando el gran Dios te resucita, ahí estás tú..., con un nuevo cuerpo.»

 

Sin embargo, en esa mágica «conexión», no arranqué por donde imaginaba y deseaba. Quizá lo repita en otras oportunidades: estas «conversaciones» parecían total y absolutamente «dirigidas». No era yo quien escribía. «Alguien» más grande y más sabio guiaba y modulaba corazón y pensamientos...

 

Y empecé, como digo, por un asunto casi olvidado.

 

—¿Cumples órdenes? ¿Qué has querido decir?

 

—Lo que has entendido. Estas «conversaciones» son una excepción. Aquí, en la nueva VIDA, en este nuevo mundo, no está permitido ningún tipo de contacto con los mortales. Es la Ley.

 

—Pues yo sé de casos en los que los muertos se han presentado a los vivos...

 

—Excepcionalmente, querido investigador. Lo habitual no es eso. La norma dice otra cosa: nadie regresa. Y te diré más: nadie lo desea. Aquí, vosotros sois casi irreales. Por lo que voy percibiendo, esa etapa humana termina convirtiéndose en un recuerdo cada vez más difuso. Es lógico. Tu mundo, tu existencia, es un suspiro. Te lo dije: la VIDA empieza ahora. La auténtica realidad no es la tuya. Aquí he empezado a comprenderlo..., y a verlo. Eres inmortal y eterno. Pues bien, ¿qué puede representar tu vida en la carne —apenas un segundo de tu tiempo— respecto a una eternidad? ¿Cuál es entonces la realidad? ¿Tu frágil e insignificante segundo o lo que yo he empezado a VIVIR? Recuérdamelo en su momento. Recuérdame que te hable de la verdadera realidad: la del espíritu. Ése será tu futuro y definitivo estado. Ahí sí permanecerás...

 

—¿Y qué sentido tienen esas «presencias» o «manifestaciones» excepcionales?

 

—Sólo hablo por mí mismo, aunque imagino que todas responden a una finalidad común: sembrar la esperanza. Confirmar con pruebas físicas y visibles lo que ya sabéis, lo que se os ha repetido hasta el aburrimiento, lo que muchos imagináis: ¡hay VIDA después de la muerte!

 

—En otras palabras: concienciación.

 

—Sí, y te adelantaré un pequeño secreto: tú, como otros muchos, eres un instrumento al servicio de ese plan.

 

—Entiendo. Por eso decías que «estas conversaciones no son gratuitas...».

 

—Por eso..., y por «algo» más.

 

—Cuenta, hombre, cuenta...

 

—Lo siento. De ahí no puedo pasar. Aquí son muy estrictos...

 

—¿No puedes hacer trampas? Eres mi padre...

 

—Ni puedo ni quiero, jovencito. En cuanto a lo segundo, veamos cómo te explico..., sin lastimarte.

 

—¿Lastimarme?

 

—Presta atención y no me interrumpas, por favor. Lo que intento comunicarte, lo sé, herirá tu corazón, pero conviene que lo sepas y que te vayas haciendo a la idea. Es más: al igual que tú, otros muchos, al saber de estas «conversaciones», deberán refle­xionar sobre lo que voy a transmitirte. No lo olvides: cumplo órdenes.

 

—Me estás asustando...

 

—No lo creo. A ti sólo te asustan las mujeres...

 

—Y tú, ¿cómo sabes eso?

 

—Yo, ahora, te veo por dentro y por fuera. Pero no me interrumpas...

 

»Te lo diré sin rodeos: yo, ahora, no soy tu padre.

 

—Claro... Estás muerto.

 

—Si continúas interrumpiéndome, corto la «conexión»...

 

—Perdón.

 

—Te lo diré una vez más. Lo que ha desaparecido es una simple y poco valiosa «envoltura». Es decir, ¡sigo VIVO! Habla, pues, con propiedad. Lo que ha muerto es sólo un «traje». Miento. En realidad no ha muerto. Sencillamente, cumplió su ciclo y se agoto. Dicho esto, volvamos a lo que importa. Al principio, al poco de «despertar», la nueva situación me dejó perplejo. Pero la realidad se impuso. Y ahora lo entiendo. Aquí, en la nueva VIDA, en la definitiva, no existen los lazos familiares que tú conoces. No son necesarios. Aquí no hay padres, esposos o hijos. Eso sólo forma parte de la primera y breve etapa en la carne. Pero no te alarmes. Ahora, lógicamente, tu concepción de la realidad no te permite asimilarlo. Cuando llegue tu hora, cuando pases a este lado, cuando inicies la gran carrera hacia el Padre, cuando empieces a prepararte para alcanzar tu forma definitiva —la del espíritu—, entonces, sólo entonces comprenderás lo que te estoy adelantando. La forma espiritual —tan física y real como la tuya o la mía— es eterna. No muere jamás. No precisa ya de la reproducción sexual o de los lazos familiares, tal y como tú los interpretas en estos momentos. En ese estado —el definitivo—, el AMOR es de otra naturaleza. Yo no lo he experimentado todavía. Te lo dije. Estoy en el principio, pero sé un poco más que tú.

 

—Creo que te he entendido, pero no logro hacerme a la idea. Tú siempre serás mi querido y añorado papá...

 

—Sólo ahí, sólo en la carne. Después, como te digo, al «despertar» en este nuevo mundo, lo aceptarás sin dificultad.

 

—Lo dudo...

 

—Créeme. Sabes que nunca miento. Aquí te aguardan unos sentimientos como jamás hayas imaginado. Aquí, el AMOR lo llena todo. Pero es un AMOR con mayúsculas. No hay palabras para describirlo. Yo, al menos, no las conozco. No hay posibilidad de comparación. Todo se queda corto. Casi ridículo. El amor que os tuve en la Tierra —y fue mucho— es sólo una pobre caricatura. Y esto, insisto, sólo es el principio. Más adelante, cuando logre, al fin, mi definitiva forma —la del espíritu—, ese AMOR será mi propia esencia. Y convertido en AMOR continuaré —continuaremos— la gran aventura.

 

—¿Continuaremos? Eso quiere decir que me esperaras...

 

—Querido jovencito, aquí, respirando ese AMOR, no hay «antes» o «después». La palabra «esperar» no es correcta. Yo prefiero «estar». «Estaremos.»

 

—¿Estaremos juntos?

 

—Estaremos. Este AMOR hace prodigios... Punto final, por ahora.

 

—Pero yo quería preguntarte...

 

—Recuerda: cumplo órdenes. Piensa un poco en lo que acabas de escribir. Imagina, si puedes, ese increíble AMOR..., con mayúsculas.

 

¡Feliz imaginación, jovencito!

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Comentario

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Comentario de Nicolas Gutierrez el septiembre 12, 2012 a las 10:48pm

Que lindo y interesante post! Voy a leer el libro y ver la pelicula! Gracias Rowi por traernos esta información y por apoyar una vez mas que se caiga esa mentira que hemos llevados los seres humanos de creer que la muerte es el fin de la existencia, es una gran mentira pero algo que hay que trabajar y mucho! Si reflexionamos desde el corazon seria ilogico pensar en que la hermosura de la vida, lo maginifica, perfecta y completa que es nos depare a nosotros un fin en un período tan corto de existencia a nivel del todo y nada mas, la verdad que resulta absurdo y hasta ridiculo, pero los seres humanos y sobretodo nuestro ego que le teme muy fuertemente a la idea de dejar de existir nos mete cosas en la cabeza y miedos, y cuando creemos enfermarnos aparece el miedo y nos desvia del verdadero camino, por ello agradezco mucho esta publicacion porque es un aporte mas que nos permite mas afianzarnos en la verdad y asi vivir una vida plena libre de miedos y preocupaciones que carecen de sentido, les mando un abrazo con todo mi corazon a todos :D

Comentario de Fucsia el agosto 30, 2012 a las 9:35pm

Me encanto muchas gracias por publicarlo.

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